Dar el paso de buscar ayuda para tu relación ya es un acto de cuidado. Pero una vez tomada la decisión, surge otra pregunta: ¿con quién? No todos los terapeutas trabajan con parejas, y no todos los que lo hacen tienen la misma preparación. Elegir bien puede marcar la diferencia en la claridad del proceso y en los resultados que logren juntos.
La terapia de pareja requiere formación específica
Acompañar a una pareja no es lo mismo que acompañar a una persona. En la sesión hay dos historias, dos maneras de ver el conflicto y una relación que también necesita atención. Sin una estructura clara, es fácil que las sesiones se conviertan en un espacio para repetir las mismas discusiones frente a un testigo.
Por eso recomendamos buscar profesionales con formación especializada en terapia de pareja. Uno de los enfoques más respaldados es el Método Gottman, desarrollado por los doctores John y Julie Gottman a partir de más de cuatro décadas de investigación sobre lo que hace que una relación se mantenga estable o se rompa.
Preguntas que te conviene hacer
Está bien entrevistar a un terapeuta antes de comenzar. Un buen profesional agradecerá tus preguntas. Estas son algunas que te recomendamos:
1. ¿Trabajas con parejas de forma regular?
Pregunta qué parte de su práctica dedica a parejas. La experiencia acumulada con muchas parejas distintas se nota.
2. ¿Qué enfoque utilizas?
Un profesional preparado puede explicarte en palabras sencillas cómo trabaja y por qué. Desconfía de las respuestas vagas.
3. ¿Tienes formación en el Método Gottman? ¿Hasta qué nivel?
La formación clínica del Método Gottman está organizada por niveles. El Nivel 1 es la puerta de entrada: presenta la investigación y las bases del método. El Nivel 2 profundiza en la evaluación y la intervención con las parejas. El Nivel 3 y la Certificación añaden práctica supervisada y una evaluación rigurosa. Nuestra recomendación: busca a alguien con formación al menos hasta el Nivel 2.
4. ¿Cómo es el proceso de evaluación?
En el Método Gottman, el proceso comienza con una evaluación que suele incluir una sesión conjunta, entrevistas individuales con cada miembro de la pareja y cuestionarios escritos. Esa evaluación permite diseñar un plan de trabajo a la medida de la relación, en lugar de improvisar sesión tras sesión.
5. ¿Atiendes de forma presencial, virtual o ambas?
La modalidad, la frecuencia de las sesiones y el costo también importan. Un proceso que no pueden sostener es difícil que dé resultados.
Señales de que van por buen camino
- Ambos se sienten escuchados, sin que el terapeuta tome partido.
- Las sesiones tienen dirección y objetivos claros.
- Salen con herramientas concretas para practicar en casa.
- Con el tiempo, los conflictos se manejan con menos desgaste, aunque no desaparezcan del todo.
Un aviso importante: si en la relación hay violencia o miedo a la otra persona, la terapia de pareja no es el primer paso. En esos casos, lo indicado es buscar primero apoyo individual especializado.
Encuentra profesionales formados en el Método Gottman
En Disciplina Positiva Puerto Rico organizamos en español la formación clínica del Método Gottman, y mantenemos un directorio de profesionales formados en el método, que puedes filtrar por especialidad y por pueblo. También ofrecemos terapia de pareja presencial en San Juan y virtual: agenda tu primera cita.
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